La cantante londinense ha confesado en un concierto en Múnich que, tras los conciertos de Estados Unidos de octubre, se alejará de los escenarios por un tiempo indefinido.
Icónica, avasallante y definitivamente talentosa Adele es un huracán que nunca paró, una vez que encendió sus motores que la lanzaron al éter de los flashes, y la fama de manera eterna. Pero aún con todas la mieles que esto supone y proyecta, los artistas son mortales que se cansan y necesitan tomar un descanso. Algo que dejó en claro Adele, al confesar en unconcierto en Múnich que, tras los conciertos de Estados Unidos de octubre, se alejará de los escenarios por un tiempo indefinido.
Un carrera increíble
El debut musical de Adele fue un salto al estrellato sin paradas de por medio: era 2008 y apenas contaba con 20 años de edad, pero 19, su primer álbum de estudio, se posicionó como primero en la lista de álbumes británica y, con el tiempo, sería disco de platino hasta en ocho ocasiones. Eran los tiempos de Chasing Pavements y la joven intérprete londinense sorprendía al planeta con una voz singular; después vendrían Rolling in the Deep, Someone Like You, el Oscar a Mejor Canción Original y tres lustros de éxitos consecutivos que, ahora, decide pausar de manera indefinida.
Un background que a modo de síntesis puntualiza un trayecto que nunca paró, con altibajos y golpes emocionales que nunca la dejaron fuera de carrera. De allí que su decisión en un concierto en Múnich el último día de agosto (y tras diez espectáculos en la urbe alemana) confirmando su adiós temporal a los escenarios está más que justificado.
“No soy la performer más cómoda (sobre el escenario), lo sé, pero se me da muy bien y he disfrutado mucho actuando durante casi tres años, que es el tiempo más largo que he actuado y probablemente el más largo que actuaré nunca”, iniciaba su emotivo discurso.
Lo cierto es que todavía tiene en el calendario otros diez conciertos en Las Vegas entre octubre y noviembre del presente calendario.
“Después de eso no os veré por un tiempo increíblemente largo”, decía, añadiendo después, visiblemente emocionada, que no olvidará el amor que tanto sienten hacia su música: “Os tendré en mi corazón durante todo mi descanso”.
El motivo de este adiós es la necesidad de un descanso que, de tanto posponer, jamás ha llegado. “He pasado los últimos siete años construyendo una nueva vida para mí; quiero vivirla ahora. Os extrañaré terriblemente”, se sinceraba entre lágrimas. De esta manera confirma lo que dejó entrever a mediados de junio, cuando, en una entrevista, adelantó que no tenía “ningún plan de hacer nueva música” y que quería “hacer otras cosas creativas sólo por un tiempo”.