La jornada incluirá un acto protocolar en el Banco Central del Paraguay, donde se sellará un pacto de libre comercio que promete abrir un mercado de más de 700 millones de consumidores y redefinir la inserción internacional de la Argentina.
El presidente Javier Milei emprende este sábado un viaje a Asunción, Paraguay, para participar de la ceremonia de firma del tratado comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, considerado un hito en la política exterior argentina y regional. El acto se realiza en el auditorio del Banco Central del Paraguay, el mismo lugar donde en 1991 se rubricó el Tratado de Asunción, origen del bloque sudamericano.
Según fuentes oficiales, el mandatario no prevé mantener reuniones bilaterales ni realizar declaraciones públicas en Paraguay, regresando al país tras el acto protocolar.
El acuerdo busca eliminar progresivamente los aranceles en la mayoría de los intercambios comerciales entre los países del Mercosur y los 27 Estados miembros de la Unión Europea. Se trata de un mercado conjunto que supera los 700 millones de consumidores y representa una porción significativa del comercio mundial.
El canciller argentino, Pablo Quirno, destacó la importancia del pacto: “La eliminación de los aranceles por parte de la UE al 92% de las exportaciones argentinas permitirá un salto cualitativo en nuestra inserción internacional”. Desde la administración nacional se considera que el convenio abrirá nuevas oportunidades para las exportaciones y atraerá inversiones.

Durante la cumbre del Mercosur celebrada en Montevideo en 2024, donde se anunció el histórico acuerdo comercial con la Unión Europea.
La ceremonia también tiene un fuerte componente político. El presidente paraguayo Santiago Peña asumirá la presidencia pro tempore del Mercosur y recibirá el respaldo institucional de Milei. Para el gobierno argentino, este gesto refuerza la integración regional y consolida la relación estratégica con Europa.
Sin embargo, el encuentro no está exento de tensiones. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo, no confirmó su presencia en Asunción, lo que refleja diferencias internas dentro del bloque. La ausencia de Lula subraya las divergencias políticas que aún atraviesan al Mercosur.