El presidente Javier Milei abrió un nuevo período de sesiones ordinarias en el Congreso con un mensaje marcado por un tono confrontativo, fuertes críticas al kirchnerismo y la ratificación de su programa de reformas estructurales. El discurso, que se extendió durante casi una hora y media, estuvo atravesado por interrupciones, gritos y un clima de tensión que por momentos convirtió el recinto en una escena más cercana a una cancha de fútbol que al ámbito parlamentario.
Desde su llegada al Congreso, donde firmó el libro de honor y protagonizó un saludo frío con la vicepresidenta Victoria Villarruel, el mandatario dejó en claro que su exposición tendría un fuerte contenido político. Parte de la oposición no asistió a la ceremonia y quienes sí estuvieron presentes respondieron con gritos a varias de sus declaraciones.
Durante su alocución, Milei apuntó directamente contra el kirchnerismo, al que acusó de corrupción y de sostener un modelo basado en la “justicia social” que, según afirmó, implica “vivir del trabajo ajeno”. Las expresiones generaron inmediatas reacciones en el recinto y profundizaron el clima de confrontación.
Reformas sin detalles concretos
Más allá de los cruces, el Presidente ratificó que 2026 será “el año más reformista de la historia”, con alrededor de 50 iniciativas que el Ejecutivo enviará al Congreso. Sin embargo, no brindó precisiones sobre el contenido específico de esos proyectos.
En materia económica, anunció que avanzará con una reforma tributaria integral orientada a reducir y simplificar impuestos. También anticipó modificaciones en el Código Penal, cambios en el sistema electoral y reformas en el ámbito judicial.
Defendió el equilibrio fiscal como eje central de su gestión y aseguró que la desaceleración inflacionaria es consecuencia directa del ajuste aplicado. En ese sentido, dejó en claro que no habrá cambios en el rumbo económico.
Apertura económica y recursos estratégicos
El mandatario reafirmó su intención de profundizar la apertura comercial, ratificar acuerdos con Estados Unidos y la Unión Europea, e integrar al país a tratados internacionales que fortalezcan su inserción global.
Además, sostuvo que buscará remover “barreras legales” que, a su entender, impiden el desarrollo de sectores estratégicos. Mencionó específicamente la explotación de minerales críticos como el cobre y el litio, la pesca, la agricultura, los hidrocarburos —convencionales y no convencionales—, las economías regionales y el sector agropecuario.
Según expresó, la política y las instituciones deben reformarse para sostener el crecimiento económico proyectado por su administración.
Repercusiones políticas
Tras la apertura de sesiones, se espera que durante la tarde se reúnan referentes de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, encabezados por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Allí analizarán los pasos a seguir en materia de actividad parlamentaria, afiliaciones partidarias y la estrategia de cara a las elecciones del próximo año.
En el oficialismo interpretan que el resultado electoral de octubre fortaleció el “músculo parlamentario” del espacio y respaldó el tono adoptado por el Presidente en su discurso. Sin embargo, la falta de detalles concretos sobre las reformas anunciadas abre interrogantes sobre el alcance real del ambicioso paquete legislativo que el Gobierno promete impulsar en este nuevo año parlamentario.