Hasta el momento hay más de 3.500 hectáreas arrasadas. El Gobierno envió ayuda y brigadistas a la zona.
Los incendios forestales en Chubut continúan expandiéndose y ya afectaron más de 12.000 hectáreas en distintas zonas de la cordillera. El fuego alcanzó sectores poblados y provocó la destrucción de viviendas, lo que llevó a reforzar los operativos de emergencia en la región.
La Justicia provincial confirmó que los focos fueron iniciados de manera intencional, descartando hipótesis accidentales. En el caso de Puerto Patriada, se detectaron indicios de acelerantes, lo que abrió una investigación para identificar a los responsables.
El Ministerio de Seguridad de la Nación dispuso el envío de brigadistas, fuerzas federales y equipamiento especializado para colaborar con los cuarteles locales. También se sumó personal del Ejército Argentino y de la Agencia Federal de Emergencias, con el objetivo de contener las llamas y asistir a las comunidades afectadas.
El ministro de Seguridad y Justicia de Chubut, Héctor Iturrioz, advirtió que la situación “varió para mal” debido a las condiciones climáticas. Los vientos y la sequía favorecen la propagación del fuego y complican las tareas de los brigadistas en sectores de difícil acceso.
Desde el Gobierno nacional se remarcó que “prender fuego no es un error, es un delito grave” y se aseguró que los responsables deberán enfrentar la justicia. La consigna oficial es clara: no habrá impunidad frente a los incendios provocados.
El impacto ambiental es severo, con pérdida de bosques nativos y biodiversidad en áreas de alto valor ecológico. A nivel social, el avance del fuego sobre comunidades rurales y la destrucción de viviendas genera preocupación y obliga a mantener evacuaciones preventivas.
Los incendios en Chubut se perfilan como uno de los episodios más graves de los últimos años en la Patagonia. Con miles de hectáreas consumidas y la confirmación de su origen intencional, el desafío es doble: controlar el fuego y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia.