Falleció a los 61 años Darío Lopérfido, el ex funcionario de Cultura  padecía ELA

Falleció a los 61 años Darío Lopérfido, el ex funcionario de Cultura padecía ELA

Reconocido por su papel en la creación del BAFICI y por su gestión al frente del Teatro Colón, dejó huella en la política cultural argentina. Su estilo directo y polémico lo convirtió en una figura que generó debates intensos en el ámbito artístico y académico, mientras impulsaba proyectos que aún perduran en la escena nacional e internacional.

El gestor cultural y ex funcionario argentino murió en Madrid, ciudad en la que residía en los últimos años. Su fallecimiento se produjo tras una dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad que había hecho pública en 2024 y que progresivamente le fue quitando movilidad y capacidad de comunicación.

Lopérfido fue secretario de Cultura y Medios de Comunicación de la Nación durante el gobierno de Fernando de la Rúa, y más tarde ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Su paso por el Teatro Colón marcó un período de modernización y apertura, aunque también estuvo atravesado por fuertes controversias que lo mantuvieron en el centro de la escena pública.

Entre sus aportes más destacados figura la creación del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI), que se consolidó como uno de los espacios más relevantes para el cine alternativo en la región. También presidió Ópera Latinoamérica y dirigió la Cátedra Vargas Llosa, desde donde promovió debates sobre literatura y política.

En 2024, al anunciar que padecía ELA, Lopérfido describió con crudeza cómo la enfermedad transformaba su vida: “La ELA te va quitando todo lo que te hace humano: hablar, caminar, relacionarte”, señaló en una entrevista. Sus palabras generaron impacto y ayudaron a visibilizar un padecimiento que afecta a miles de personas en el mundo.

Especialistas en neurología remarcaron entonces la importancia de su testimonio. “La ELA es una enfermedad devastadora, sin cura definitiva, que requiere acompañamiento médico y social constante”, explicó el neurólogo Mario Zárate, subrayando cómo la experiencia de figuras públicas puede contribuir a instalar el tema en la agenda social.

Hasta sus últimos meses, Lopérfido continuó escribiendo columnas y participando en debates culturales, fiel a su estilo frontal y provocador. Su muerte deja un vacío en la gestión cultural argentina y en el debate intelectual, pero su legado permanece en instituciones, festivales y proyectos que hoy siguen vigentes.

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