El Tribunal Oral Federal N°2 le concedió a la ex presidenta el beneficio de la prisión domiciliaria, luego de que la Corte Suprema confirmara su condena a seis años por corrupción. Deberá usar tobillera electrónica, permanecer en su domicilio y tendrá visitas limitadas.
El Tribunal Oral Federal N°2 autorizó este lunes la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner, luego de que la Corte Suprema de Justicia confirmara la condena a seis años de prisión por la causa Vialidad, en la que fue hallada culpable por administración fraudulenta en perjuicio del Estado.
La decisión judicial se conoció tras el pedido formal de la defensa de la ex presidenta, quien no deberá presentarse en Comodoro Py para iniciar el cumplimiento efectivo de la pena. De esta manera, cumplirá su condena desde su domicilio particular en la calle San José 1111, en el barrio porteño de Monserrat, bajo estrictas condiciones. La medida fue comunicada de forma virtual y su hijo, Máximo Kirchner, fue designado como garante del cumplimiento de esta modalidad.
Una por una las condiciones que deberá cumplir Cristina Kirchner mientras está presa
La resolución, firmada por los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso, contempla una serie de reglas de conducta y condiciones específicas que deberá cumplir la ex mandataria mientras permanezca bajo arresto domiciliario. Entre ellas, se destaca la colocación de una tobillera electrónica que será supervisada por el Ministerio de Seguridad a través de la Dirección de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica.
El tribunal también ordenó:
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Permanecer en el domicilio fijado, sin posibilidad de salir salvo por razones de fuerza mayor debidamente justificadas y con autorización previa.
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Evitar comportamientos que alteren la convivencia vecinal o perturben la tranquilidad del entorno.
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Presentar en 48 horas hábiles un listado con los integrantes de su grupo familiar, personal médico, abogados defensores y miembros de la custodia policial. Solo estas personas podrán ingresar a su hogar sin necesidad de autorización judicial. Cualquier otra visita deberá ser previamente autorizada por el tribunal.
Además, se encomendó a la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal que supervise el cumplimiento de estas condiciones, con informes periódicos cada tres meses para evaluar el grado de acatamiento.

Por qué se le otorgó el beneficio
Entre los fundamentos, los magistrados consideraron la edad de Cristina Kirchner, que supera los 70 años, y el atentado que sufrió en 2022, lo que, según el tribunal, torna “difícil compatibilizar su permanencia en un penal con la protección efectiva de sus derechos fundamentales”.
Así, la ex presidenta comienza a cumplir la pena firme de seis años de prisión, con inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, en el marco de una de las causas de corrupción más resonantes de los últimos años en Argentina.
¿Qué implica esta medida?
La disposición judicial establece un estricto régimen de control, pero permite que Cristina Kirchner permanezca en su domicilio mientras se cumple la sentencia. Aunque no está en libertad, la ex mandataria podrá moverse dentro del domicilio bajo monitoreo electrónico, con visitas limitadas y sin posibilidad de abandonar el lugar sin autorización expresa del tribunal.