Sinusitis: ¡Socorro no puedo respirar!

Sinusitis: ¡Socorro no puedo respirar!

Pocos saben que esta afección puede llegar a ser crónica, o lo peor del caso, confundirse con otras. Por ello es vital acudir al especialista y buscar un tratamiento efectivo.

La nariz se siente tapada y cuesta respirar, el dolor de cabeza (en determinadas zonas) se hace insufrible, y ni hablar la sensación de inflamación nasal, secreción espesa, sensibilidad e hinchazón alrededor de los ojos y la reducción del olfato. Incluso en algunos casos, aparece fiebre. Este ramillete de síntomas pertenece a lo que se denomina como “sinusitis”, que si no se trata puede convertirse en crónica y complejizarse.

Pero, antes que nada, para entender el cuadro, ¿de qué hablamos cuando hablamos de sinusitis. Según explicó el especialista en otorrinolaringología Fabricio Ianardi “la sinusitis es la inflamación de la mucosa de los senos paranasales que puede ser causada por un hongo, una bacteria o un virus, o bien por una alergia. Los senos paranasales son pequeños huecos llenos de aire; se dividen en senos frontales (están en la parte frontal del cráneo, situados encima de la nariz, es decir, en la frente), senos etmoidales (se sitúan en los laterales de la nariz, entre los huesos) y senos maxilares (localizados en las mejillas). En situaciones normales, el aire pasa a través de los senos sin problema; sin embargo, las personas que padecen sinusitis tienen bloqueados estos espacios y sufren molestias y dificultades a la hora de respirar”.

-¿Puede llegar a ser crónica?

Sí, puede darse cuando los espacios dentro de la nariz y la cabeza, es decir, los senos paranasales, se inflaman durante tres meses o más a pesar de haber llevado a cabo un tratamiento. Por lo general, esta afección suele interferir en la forma en que el moco drena normalmente y hace que la nariz se congestione. Hay que entender que, si la función de la nariz es brindarnos la capacidad de respirar, de fonar, y de calentar o humidificar el aire que entra, los síntomas que atenten contra todo esto son a los que tenemos que prestar atención.

 – ¿Qué síntomas la diferencia de una alergia u otro problema?

La persona no puede respirar bien, tiene secreción de moco para poder humidificar, pero se estanca porque se ven tapadas las salidas habituales, dolor de cabeza con cefalea gravitatoria, es decir que es como si la cara nos doliese en máscara. Se suma la pérdida de olfato, y reflexógena, es decir cualquier cosa que la nariz detecte como posible problema estornuda, generando también en la persona una crisis de estornudo.

-Los pacientes que fuman tienen mayor predisposición?

Totalmente, por ello además del cambio de hábito, el esquema de vacunación para neumococo hay que tenerlo al día. Por supuesto acudir al médico con tiempo, es vital.

 

Sugerencias caseras, avaladas por la medicina

Humidificar el ambiente: Lo ideal es humidificar el ambiente con un recipiente o balde de agua tibia dentro de las habitaciones del hogar. Esto ayudará a que las vías respiratorias se hidraten, disminuya la irritación, se elimine el moco y se alivie el malestar general que provoca la sinusitis. Los expertos aconsejan realizar este procedimiento en la noche para facilitar el sueño y evitar despertar con la nariz tapada.

Hacer nebulizaciones: A través de la inhalación de vapor, las vías respiratorias se hidratan y las secreciones se tornan más líquidas. Esto ayuda a eliminar fácilmente el moco y a mejorar la congestión nasal. Para realizar las nebulizaciones de forma casera, se debe tomar un baño tibio con la puerta del baño cerrada para producir vapor de agua en el ambiente e inhalar dicho vapor.

Inhalar vapor de eucalipto: Esta hierba medicinal contiene cineol en su composición y tiene propiedades expectorantes, mucolíticas, antiinflamatorias y antisépticas, que ayudan a aumentar la eliminación de la flema. Solamente se debe agregar cinco gotas de aceite esencial de eucalipto en un recipiente con agua y luego respirar el vapor lo más profundo posible por hasta 10 minutos, repitiendo tres veces al día.

Beber más agua: Mantener hidratado el organismo es fundamental para facilitar la eliminación del moco y para aliviar la sensación de presión y dolor en el rostro. Se aconseja beber alrededor de 2 litros de agua al día.

El profesional dialogó con el equipo de Cada Día. Mirá la nota

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