Una participante confesó que con 38 años se sentía vieja. Montaner la abrazó y le contestó que el “único viejito era él”. Comentarios que invitan a repensar el tema del envejecimiento.
A pesar de que María Soledad Cabrera ya no forma parte de La Voz Argentina, lo que evidenció anoche, en la batalla que la dejó afuera del certamen, es algo que atraviesa a todas las mujeres, no solo de Argentina, sino del mundo entero: y es la “fecha de vencimiento” de las mujeres.
Es que luego de que Montaner optara por quedarse con Julio García Veliz en su equipo, la participante de 38 años confesó: “Estoy muy agradecida y emocionada. Llegar hasta acá un montón, estoy muy sensible pero para mí es importante estar acá, y agradezco que me hayan dado esta oportunidad porque con mi edad me sentía una vieja“.
Una de las luchas del movimiento feminista, es justamente, hacer consciente y así desarraigar o romper con el mandato social y cultural de que a determinada edad las mujeres dejan de ser útiles. Como si tuvieran “fecha de vencimiento”.
En respuesta a esto, una de las campañas que este año se trabajó desde el proyecto artivista y feminista Mujeres que no fueron tapa, es: “Hermana soltá el reloj”. Lo que se busca es resignificar el paso el tiempo más allá de poner fecha de caducidad. Se vuelve indispensable repensar los mandatos sociales que recaen en las mujeres, sobre el uso y el paso del tiempo y la maternidad.
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En la emisión de La Voz Argentina de este miércoles a la noche, Soledad visibilizó esto con su comentario.
Luego del comentario de Soledad, Ricardo se paró de su silla y se acercó a ella para abrazarla. Allí le aseguró que “el único viejo aquí, soy yo”.