El hombre fue encontrado sin vida en su domicilio apenas tres días después del fallecimiento de su hijo Nahuel, de 12 años, cuyo cuerpo apareció en un cauce de riego. La comunidad mendocina atraviesa un duelo colectivo y la Justicia analiza las circunstancias de ambos hechos.
Junín, Mendoza, atraviesa horas de profunda conmoción tras conocerse el fallecimiento del padre de Nahuel González, el niño de 12 años hallado ahogado en un canal de riego días atrás. El hombre fue encontrado sin vida en su domicilio y, aunque las causas aún no fueron confirmadas oficialmente, fuentes cercanas indicaron que se trataría de un suicidio.
La noticia se conoció apenas tres días después de la tragedia que involucró al menor. El martes 6 de octubre, Nahuel desapareció en un cauce de riego de la zona de Barriales. El operativo de búsqueda desplegado por la Policía de Mendoza, Bomberos Voluntarios, buzos tácticos y drones culminó con el hallazgo del cuerpo del niño, atrapado bajo la Ruta 60. El hecho generó un fuerte impacto en la comunidad educativa y vecinal.
La Escuela 1-251 Presidente Marcelo Torcuato de Alvear, donde Nahuel cursaba, suspendió las clases en señal de duelo. Vecinos y docentes organizaron colectas solidarias para acompañar a la familia, mientras que instituciones locales expresaron su pesar. La muerte del padre reavivó el dolor y abrió un debate sobre la necesidad de reforzar los dispositivos de contención emocional en situaciones de duelo extremo.
En paralelo, la Justicia mendocina mantiene abierta la investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte del niño. La hipótesis principal sostiene que Nahuel habría ingresado al canal y fue arrastrado por la corriente, aunque se esperan pericias para confirmar esta versión. El caso se encuentra bajo secreto de sumario, y ahora se analiza si el fallecimiento del padre será incorporado formalmente a la causa.