El relieve de la provincia y el escurrimiento del agua desde el piedemonte hacen que algunas arterias se conviertan en cauces durante las tormentas. El fenómeno se observa en distintos sectores del Gran Mendoza.
Las calles canal son arterias que, además de permitir la circulación vehicular, cumplen una función en el escurrimiento del agua de lluvia. En Mendoza, muchas se extienden de oeste a este, siguiendo la pendiente del terreno, por donde desciende el agua desde la precordillera y el piedemonte.
Durante una tormenta fuerte, estas calles pueden convertirse en verdaderos cauces. El agua no solo puede alcanzar un gran caudal, sino que también arrastra piedras, sedimentos y restos de vegetación, lo que aumenta el peligro para los conductores.
Uno de los principales colectores del Gran Mendoza es el canal Cacique Guaymallén, hacia donde se dirige el agua que baja por distintos sectores.
En Godoy Cruz, algunas de las principales calles identificadas como vías de escurrimiento son:
- Carril Sarmiento: se extiende desde las inmediaciones del puente Olive hasta el límite con Maipú. Durante las lluvias intensas, puede concentrar grandes cantidades de agua.
- Carola Lorenzini: comienza cerca del Corredor del Oeste y se extiende hacia el sector de calle San Martín. En su recorrido se encuentra próxima a cauces aluvionales, entre ellos el canal Maure.
- La Carrodilla: es otra de las arterias señaladas por su función como calle canal, en el límite entre Godoy Cruz y Luján de Cuyo.
- Poli Tirigoyen: también fue mencionada en el relevamiento de calles canal del departamento.
Estas arterias requieren precaución durante las tormentas, ya que pueden recibir agua que baja desde sectores más elevados.
Luján de Cuyo cuenta con varias arterias que cumplen una función importante en el escurrimiento del agua. Según el relevamiento mencionado en el informe, el municipio colocó carteles para identificar estas calles y advertir a los conductores.
Entre las principales se encuentran:
- Calle Pueyrredón: es una de las calles canal más importantes del departamento. En determinados tramos, entre Diamante y Alzaga, las características del terreno y los paredones laterales favorecen el encauzamiento del agua hacia el canal Cacique Guaymallén.
- Almirante Brown: recibe el agua que baja desde el piedemonte y el Corredor del Oeste hacia el este.
- Guardia Vieja: concentra el agua que desciende desde sectores cercanos a la zona de la Virgen de Guadalupe.
- Anchorena: es una de las arterias que puede transformarse en un cauce durante las crecientes. En el informe se recordó el caso de un vehículo desplazado por el agua en esta calle.
- Brandsen: también fue identificada como calle canal, especialmente en el sector que atraviesa la Ruta Nacional 40.
El agua que circula por estas arterias puede alcanzar un caudal importante, incluso cuando las precipitaciones no son intensas en el lugar, debido a que también reciben escurrimientos de otras zonas.
En Guaymallén, los sectores de Puente de Hierro y Los Corralitos también pueden sufrir las consecuencias de las lluvias intensas.
En el piedemonte, zonas como La Crucecita, El Challao y Blanco Encalada reciben el agua que desciende desde la precordillera.
En la Ciudad de Mendoza, el informe también mencionó calles como San Martín, General Paz, Godoy Cruz y Las Heras, donde las lluvias pueden provocar anegamientos y complicaciones para los comercios y el tránsito.
La distribución de las precipitaciones es otro factor que dificulta la situación: puede llover con intensidad en un departamento y casi nada en otro. Por eso, las condiciones meteorológicas de una zona no siempre reflejan lo que ocurre en el resto del Gran Mendoza.
El docente universitario Javier Gómez Figueroa explicó que las precipitaciones registradas hasta el momento se encuentran dentro de parámetros normales para Mendoza, aunque octubre podría terminar siendo un mes lluvioso.
El especialista señaló que el fenómeno de El Niño puede influir en este comportamiento y pidió esperar hasta el final del mes para realizar una evaluación más completa.
Los datos de estaciones meteorológicas del Instituto Nacional del Agua (INA) y del Servicio Meteorológico Nacional muestran diferencias entre los últimos años:
- Octubre de 2023: se registraron alrededor de 1 milímetro de lluvia en los datos mencionados en el informe.
- Octubre de 2024: algunas estaciones acumularon entre 30 y 40 milímetros. Entre el 7 y el 9 de octubre hubo precipitaciones durante unas 40 horas.
- Octubre de 2025: los registros mencionados fueron de entre 2 y 5 milímetros.
- Octubre de 2026: el mes todavía no terminó, por lo que aún no hay un balance definitivo.
Gómez Figueroa explicó que este último registro superó la media histórica de esa estación, estimada entre 15 y 20 milímetros para octubre. Sin embargo, aclaró que todavía es necesario esperar para determinar cómo cerrará el mes. También advirtió que las tormentas convectivas del verano, caracterizadas por precipitaciones intensas y localizadas, podrían tener un impacto mayor.
Ante una tormenta fuerte, las autoridades y los especialistas recomiendan evitar las calles inundadas, los cauces y los badenes. Tampoco se debe intentar cruzar una corriente de agua, aunque parezca poco profunda.