Luis Cavanagh declaró ante la fiscalía de Pilar que no ejerció violencia contra su expareja y sostuvo que fue él quien sufrió agresiones. La causa lo investiga por lesiones leves en un contexto de violencia de género.
El conflicto entre Romina Gaetani y su ex pareja, el empresario Luis Cavanagh, se convirtió en un caso judicial de alto impacto. La denuncia de la actriz sostiene que el 28 de diciembre de 2025, en el Country Tortugas Club de Pilar, él la habría arrojado al suelo y arrastrado hacia el exterior de la vivienda. El informe médico constató escoriaciones en espalda, brazos y cadera, además de hematomas y un corte en la pierna.
Cavanagh, en cambio, presentó una versión opuesta. “Jamás golpeé a nadie”, declaró ante la fiscal María José Basiglio, titular de la UFI especializada en violencia de género. Según su relato, la discusión comenzó cuando encontró mensajes en el celular de Gaetani. Aseguró que ella intentó romper un ventanal con una silla y luego lo atacó con golpes de puño y patadas. “Ella me golpeó, yo sufrí violencia de género”, afirmó, agregando que estaba bajo tratamiento con anticoagulantes por un trombo y que cualquier golpe podía representar un riesgo vital.
El empresario sostuvo además que la psicóloga de pareja conocía los episodios de agresión y que Gaetani habría admitido ataques de rabia. Según su versión, él intentó sujetarla para evitar que se lastimara o dañara objetos de la vivienda. El episodio terminó con la actriz llamando al 911 y siendo asistida por una ambulancia.
La investigación cuenta con cámaras de seguridad del barrio privado que muestran a Gaetani acercándose al puesto de vigilancia tras el hecho. También se realizaron pericias psicológicas en el Centro de Asistencia a la Víctima, donde la actriz describió una relación inicialmente positiva, luego marcada por celos y control.
Especialistas en violencia de género remarcan la complejidad de estos casos. La abogada feminista Nora Ginzburg explicó que “la violencia no siempre se refleja en golpes, también puede manifestarse en el control, la manipulación y el aislamiento de la víctima”. Además señaló que: “Cuando existen versiones contrapuestas, es fundamental la valoración de pruebas objetivas y pericias profesionales para evitar revictimizar a las personas involucradas”.
El expediente continúa en etapa de investigación. La Justicia deberá evaluar testimonios, informes médicos y registros audiovisuales para determinar responsabilidades.