La iniciativa busca limitar los teléfonos móviles en las aulas de Mendoza, tanto en escuelas públicas como privadas. La propuesta plantea prohibiciones en primaria, restricciones en secundaria y abre una fuerte discusión sobre el rol de la tecnología en la educación.
El uso de los celulares dentro de las escuelas volvió a instalarse en el centro del debate en Mendoza. Un proyecto de ley presentado en la Legislatura provincial propone establecer nuevas restricciones para el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos digitales durante la jornada escolar, con el objetivo de reducir distracciones, mejorar el aprendizaje y prevenir problemáticas vinculadas al mundo digital. La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial Griselda Petri y cuenta con el acompañamiento de otros legisladores. La propuesta apunta a crear un marco normativo que regule el uso de la tecnología dentro de los establecimientos educativos de gestión pública y privada de toda la provincia.
Qué propone el proyecto para el uso de los celulares en escuelas de Mendoza
Uno de los puntos centrales del proyecto establece una prohibición total del uso de celulares para alumnos de nivel inicial y primario durante toda la jornada escolar. La medida alcanzaría no solo las horas de clase, sino también recreos, actividades extracurriculares, comedor escolar, ingresos y egresos de los establecimientos.
Las excepciones contempladas incluyen actividades pedagógicas específicas autorizadas por las autoridades escolares, situaciones de emergencia y casos de estudiantes con discapacidad o necesidades especiales que requieran dispositivos tecnológicos como herramientas de comunicación, asistencia o aprendizaje.
En el caso de los estudiantes de secundaria, el uso de teléfonos celulares quedaría permitido únicamente cuando el docente lo disponga con fines educativos y exista una planificación previa que justifique su utilización.
Fuera de esos casos, los dispositivos deberán permanecer apagados y guardados durante el horario escolar.

Los argumentos detrás de la iniciativa
Entre los fundamentos del proyecto se destacan diversas investigaciones internacionales que advierten sobre los efectos negativos del uso excesivo de dispositivos digitales en niños y adolescentes.
La propuesta menciona estudios de organismos como la UNESCO y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que vinculan el uso constante de celulares con una disminución del rendimiento académico y mayores niveles de distracción en clase.
Según datos del informe PISA 2022, más de la mitad de los estudiantes argentinos de 15 años reconocieron distraerse durante las clases por el uso de sus propios teléfonos, mientras que casi la mitad aseguró verse afectada por los dispositivos de sus compañeros.
Además, los impulsores del proyecto sostienen que la presencia permanente de celulares puede favorecer situaciones de ciberacoso, acceso a apuestas online y otros consumos problemáticos relacionados con redes sociales y plataformas digitales.
Qué pasará con los docentes
La iniciativa también contempla restricciones para el personal docente. De aprobarse, los profesores deberán mantener apagados sus teléfonos móviles durante el dictado de clases, salvo en situaciones de emergencia o cuando el dispositivo forme parte de una actividad educativa planificada. Además, cada institución educativa deberá incorporar estas reglas dentro de sus acuerdos de convivencia y elaborar protocolos internos para promover un uso responsable de la tecnología.
La postura de la DGE sobre el uso de celulares
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) señalaron que actualmente cada establecimiento cuenta con autonomía para definir sus propias normas de convivencia respecto al uso de teléfonos móviles.
El ministro de Educación, Tadeo García Zalazar, remarcó que la postura oficial es respaldar el uso pedagógico de la tecnología y destacó que muchas escuelas ya aplican restricciones específicas según sus necesidades.
Según explicó, la provincia avanza con el programa de equipamiento tecnológico “Edutec”, que busca que todas las escuelas mendocinas cuenten con conectividad, dispositivos y herramientas digitales para el próximo año.
Mientras tanto, la DGE considera que los celulares continúan siendo una alternativa válida para acceder a plataformas educativas, especialmente en aquellas instituciones que todavía no cuentan con equipamiento propio.