El fallo de la Corte de Mendoza que podría cambiar la prescripción del caso Alan Villouta

El fallo de la Corte de Mendoza que podría cambiar la prescripción del caso Alan Villouta

Mendoza

La Suprema Corte fijó un nuevo criterio sobre cuándo comienza a correr el plazo de prescripción de una condena. La decisión podría ser clave para que la Procuración revierta el sobreseimiento de Alejandro Verdenelli, condenado por la muerte del joven en 2017.

La causa por la muerte de Alan Villouta podría dar un giro inesperado a casi nueve años del accidente que terminó con la vida del joven en Guaymallén. La Suprema Corte de Justicia de Mendoza fijó un criterio sobre el momento en que comienza a correr el plazo de prescripción de una pena y la decisión podría modificar el escenario que permitió el reciente sobreseimiento de Alejandro Verdenelli.

El fallo fue dictado en plenario por los siete integrantes del máximo tribunal provincial, a partir de un planteo realizado por el Ministerio Público Fiscal en 2023. La discusión tenía como eje determinar desde qué momento debe computarse la prescripción cuando una sentencia condenatoria atraviesa distintas instancias de revisión.

El criterio adoptado por la mayoría sostiene que la sentencia no puede considerarse firme mientras todavía existan recursos capaces de impedir su ejecución. En el caso Villouta, esta interpretación resulta determinante porque la Corte de Mendoza rechazó el recurso extraordinario federal el 13 de abril de 2026.

Qué resolvió la Suprema Corte de Mendoza

La mayoría integrada por Dalmiro Garay, María Teresa Day, Julio Ramón Gómez y Norma Llatser entendió que el plazo de prescripción debe comenzar a contarse cuando la Suprema Corte rechaza el recurso extraordinario federal y esa decisión es notificada al abogado defensor.

Además, los ministros consideraron que esa notificación puede realizarse de manera electrónica, sin necesidad de una notificación personal al condenado.

El criterio busca establecer con mayor precisión cuándo una sentencia adquiere firmeza y, por lo tanto, desde qué momento puede comenzar a correr el plazo de prescripción de la pena.

La resolución también contempla distintos escenarios en los que una condena puede considerarse firme: cuando vencen los plazos para recurrir sin que se presente una impugnación, cuando el condenado renuncia expresamente a recurrir o cuando las instancias superiores rechazan los recursos que impedían ejecutar la sentencia.

La discusión tiene una consecuencia directa sobre la causa por la muerte de Alan Villouta. Alejandro Verdenelli fue condenado en abril de 2020 a tres años de prisión en suspenso y ocho años de inhabilitación para conducir por el accidente ocurrido en agosto de 2017.

El delito por el que recibió la condena tenía una pena máxima de seis años, plazo que fue utilizado posteriormente como referencia para determinar si la causa había prescripto.

El Tribunal Penal Colegiado N° 2, integrado por Mauricio Juan, Horacio Cadile y Federico Martínez, había considerado que la última actuación con capacidad para interrumpir la prescripción era la sentencia condenatoria de 2020.

Con ese razonamiento, entendió que habían transcurrido los seis años y declaró extinguida la acción penal, dejando sin efecto la condena contra Verdenelli.

Pero el nuevo criterio de la Suprema Corte modifica el punto de partida. Si se aplica al expediente Villouta, la prescripción no habría comenzado en abril de 2020, sino una vez agotadas las instancias de revisión que podían impedir que la condena quedara firme.

La fecha que puede ser determinante

Uno de los puntos centrales está en la fecha en la que la Corte de Mendoza rechazó el recurso extraordinario federal presentado en la causa. Según la información judicial, esa resolución fue dictada el 13 de abril de 2026 y posteriormente fue notificada de manera electrónica al abogado defensor.

De acuerdo con el criterio fijado por la mayoría, ese momento es el que permitiría considerar firme la sentencia y comenzar a computar el plazo de prescripción.

La diferencia es sustancial: si el plazo de seis años se cuenta desde 2020, la condena ya habría quedado alcanzada por la prescripción. Si comienza después de agotadas las vías recursivas, como sostiene ahora la mayoría de la Corte, el escenario es completamente diferente.

La Procuración prepara el recurso contra el sobreseimiento

La Procuración General de Mendoza había solicitado que la Suprema Corte fijara este criterio antes de avanzar con el recurso de casación relacionado con el caso Villouta. El planteo había sido anticipado por el procurador Alejandro Gullé a los padres de Alan durante una reunión en la que se analizó la situación judicial de la causa.

Ahora, con el criterio establecido por el máximo tribunal, la Procuración podrá utilizar el fallo como argumento para cuestionar el sobreseimiento. El recurso de casación será impulsado por el Ministerio Público y buscará que se deje sin efecto la decisión que declaró prescripta la causa.

La estrategia judicial apunta a sostener que, conforme al nuevo criterio de la Suprema Corte, la condena contra Verdenelli no había prescripto en el momento en que fue dictado el sobreseimiento.

La muerte de Alan Villouta y una causa que lleva casi nueve años

Alan Villouta tenía 21 años cuando murió durante la madrugada del 26 de agosto de 2017.

El joven caminaba junto a sus amigos por las inmediaciones de La Barraca, en la lateral Este del Acceso Sur, en Guaymallén, cuando fue atropellado mientras intentaba cruzar la ruta.

El vehículo que lo embistió era un Porsche Cayenne conducido por Verdenelli. Tras el impacto, el conductor continuó su marcha sin detenerse a asistir al joven. Villouta murió prácticamente en el lugar.

Desde entonces, su familia mantuvo durante años el reclamo de justicia y cuestionó los tiempos del proceso judicial. La causa atravesó distintas instancias hasta llegar a la discusión sobre la firmeza de la condena y la eventual prescripción.

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