Agustín Añó se presentó ante la Justicia de San Juan por el ingreso de una Toyota Hilux a la Pampa del Leoncito, en Calingasta. Aseguró que las condiciones del lugar y la falta de luz influyeron en lo ocurrido. Quedó en libertad y la camioneta permanece en el sitio bajo custodia.
El médico mendocino Agustín Añó se presentó este martes ante la Justicia de San Juan para brindar su versión sobre el episodio ocurrido en la Pampa del Leoncito, en el departamento de Calingasta. El hombre había ingresado con una Toyota Hilux a la planicie protegida, donde el vehículo quedó atascado y dejó profundas marcas sobre el terreno.
Tras declarar ante el juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, Añó fijó domicilio y recuperó la libertad. Por el momento, la causa se encuentra en el ámbito contravencional y no existen impedimentos para que el conductor regrese a Mendoza.
Qué dijo el mendocino ante la Justicia de San Juan
Durante su declaración, Añó atribuyó el ingreso de la camioneta a un “imprevisto” relacionado con las condiciones que encontró en la zona y el horario en el que circulaba.
De acuerdo con lo explicado por el juez Troche, el conductor habría señalado que la presencia de agua y la oscuridad del anochecer fueron factores que incidieron en lo ocurrido. El ingreso se produjo alrededor de las 20 del sábado.
El magistrado también remarcó que se trata de una persona que conoce el lugar, por lo que la explicación brindada deberá ser analizada dentro de la investigación.
Por ahora, la Justicia deberá determinar si los argumentos planteados por el conductor permiten explicar cómo terminó con la camioneta dentro de la Pampa del Leoncito, un área donde la circulación vehicular se encuentra restringida.
La camioneta quedó enterrada y no pueden retirarla
Uno de los principales problemas que enfrenta ahora la investigación es qué hacer con la Toyota Hilux que permanece en medio de la planicie.
El vehículo quedó enterrado aproximadamente 25 centímetros en el terreno arcilloso. Las condiciones actuales, marcadas por la acumulación de agua producto de las lluvias y nevadas, hacen que cualquier intento de extracción pueda generar un impacto mayor.
Por ese motivo, el juez ordenó que la camioneta permanezca exactamente en el lugar donde quedó.
La decisión busca evitar que una maniobra de rescate profundice las huellas existentes o genere nuevas alteraciones sobre la superficie.
El terreno presenta además un efecto de succión que podría complicar cualquier operativo. Incluso las herramientas utilizadas para intentar sacar el vehículo podrían quedar atrapadas y producir nuevas marcas.
La Gendarmería Nacional y la Policía de San Juan fueron asignadas a la custodia del vehículo para evitar que sea manipulado o que terceros intenten realizar por su cuenta alguna maniobra de extracción.
Además de la actuación judicial, el caso fue derivado a organismos especializados de San Juan. La Dirección de Patrimonio de la provincia, dependiente del Ministerio de Turismo y Cultura, deberá realizar las evaluaciones correspondientes para establecer si existió un daño sobre el patrimonio protegido, cuál es su magnitud y qué alternativas existen para retirar la camioneta.
Qué sanción podría recibir el conductor
Por el momento, el hecho está encuadrado como una contravención vinculada con el daño a bienes integrantes del patrimonio cultural de la provincia.
La normativa citada en el expediente corresponde al artículo 187, inciso 4, de la Ley 941-R, cuya aplicación contempla una sanción económica. Según el cálculo incluido en la información judicial, el máximo previsto sería de 500 jus.
Cada jus equivale a 20 unidades tributarias y, de acuerdo con los valores consignados, cada unidad tributaria tiene un valor de $100. De esta manera:
- 1 jus: $2.000.
- 500 jus: $1.000.000.
Por ahora, el expediente se mantiene en el ámbito contravencional. De acuerdo con lo explicado por Troche, la infracción contempla una multa que podría alcanzar aproximadamente $1,5 millones.