Inesperadamente para todos, el hombre se abrió en el programa y comenzó a hablar sobre la importancia de la madre en su vida.
Podemos Hablar fue el escenario inesperadas confesiones de Matías Alé, que con relatos de su familia, su vida actual y sus brotes psicóticos, hizo vivir a todos una montaña rusa de emociones. El reconocido artista está reapareciendo en los medios de comunicación y decidió abrirse para contar intimidades.
En un nuevo programa del ciclo conducido por Andy Kusnetzoff, Mauricio Dayub, Betiana Blum, Sol Pérez, Callejero Fino y Matias Alé estuvieron en el piso de PH, respondiendo preguntas íntimas y contando anécdotas que son muy personales. El ex de Graciela Alfano contó sobre su salud después de sufrir un brote psicótico y el fallecimiento de su padre.
Todo comenzó a partir de que Matías diera un paso adelante para hablar sobre su matrimonio con María del Mar y cómo comenzó a desmoronarse después de su episodio psicótico, por eso intentó a su vez contarlo para hacerle reflexionar a la gente: “A mi me suma hablar de esto, de mi enfermedad, porque hay mucha gente que le puede estar pasando lo mismo. Yo estoy un 8 hoy, podría estar mejor”.
“Yo no predicó la locura, pero creo que me pasó para eso, para la gente me vea en la calle y en las redes y me diga ‘mi hijo esta pasando por lo mismo y yo vi que vos saliste’. Entonces hoy me siento como Gilda, porque la gente me da rosarios, agua bendita y me recomienda el Padre Ignacio o ir a ver a la virgencita y yo creo en eso y lo hago” continuó.
Unos momentos después, el actor se quebró cuando nombró a su mamá y el difícil momento que tuvo que afrontar luego de decirle que su papá había fallecido: “¿Cómo le avisábamos a mi vieja que mi papá había muerto? Ella estaba sola en Río de Janeiro y nos llama para avisar que había llegado bien“.
“Entonces yo le dije, ‘hay un temita que tenés que volver’ y me dice ‘no, cómo voy a volver, acabo de llegar’. Le inventé una excusa y le dije ‘no queda otra, tenés que volver’. Hace un silencio y me dice ‘yo sé que a tu papá le pasó algo, decime que tu hermano está bien’” continuó el hombre mientras se iba quebrando al aire.
“Largué el télefono, se lo pasé a mi tío y les dije ‘ya sabe, díganselo’. Vino al día siguiente y desde ahí se transformó en mi sendero” cerro, mientras era consolado por el conductor. Matías confesó que ella “fue la que me ayudó a salir de mi enfermedad. Ella era la que a la noche se quedaba con el auto en doble fila afuera de la clínica para ver si me veía por alguna ventanita los días que no tenía permiso de visita”.