Tras romper el vínculo profesional de 15 años con su padre, una auditoría interna habría revelado que la cantante no tenía acceso a sus cuentas ni a las sociedades que manejaban sus ingresos. El rol de Rodrigo De Paul y las versiones de una cifra multimillonaria.
Una verdadera bomba sacude al mundo del espectáculo. A tres meses de confirmarse la ruptura del vínculo profesional entre Martina “Tini” Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel —quien manejó su carrera desde sus inicios en Violetta hace 15 años—, salieron a la luz los escabrosos detalles financieros que distancian a la familia.
Según trascendió en las últimas horas, la cantante habría encargado una exhaustiva auditoría interna sobre sus finanzas, cuyos resultados encendieron todas las alarmas: su padre figuraría como el único beneficiario de las sociedades que acumulan los ingresos generados por su carrera, con cifras que alcanzarían los 70 millones de dólares.
Sin acceso a cuentas y con límite en la tarjeta
Los informes revelados indican que Tini carecía por completo de control sobre su propio patrimonio, derechos de imagen y merchandising. “La totalidad de los ingresos fueron o van a ser cobrados por una sociedad en la que ella no tiene ningún control, ni firma, ni participación accionaria”, señalaron periodistas especializados, quienes agregaron que la artista recién pudo acceder a una cuenta propia a su nombre en junio de 2026.
Incluso circuló la versión de que la cantante se manejaba apenas con un límite mensual de 5.000 dólares en su tarjeta personal, mientras las empresas familiares concentraban la totalidad de las ganancias bajo el argumento de “protegerla” ante eventuales reclamos legales externos.

El detonante: Rodrigo De Paul y el acuerdo prenupcial
La mecha que hizo explotar la interna familiar habría sido encendida por su pareja, el futbolista Rodrigo De Paul. La pareja, que recientemente anunció su casamiento, enfrentó el pedido de un contrato prenupcial por parte del entorno del productor. Fue allí cuando De Paul sugirió auditar los números y revisar las sociedades que integraban tanto Alejandro como Francisco, hermano de la cantante.

Por el momento, la familia mantiene un hermetismo absoluto y no se ha presentado una denuncia judicial por defraudación o administración fraudulenta. Sin embargo, el quiebre de la confianza dejó una marca profunda en la interna de una de las artistas más populares del país, y el tema promete seguir dando que hablar.