Psicología

Diálogo interno negativo: la falsa historia que nos contamos

La falta de autoestima, desvalorarse, y sentir antes de intentar que “no se es capaz” de hacer algo que se desea, se vincula a una creencia sobre nosotros mismos, tan limitante como falsa. La mirada profesional al respecto.

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Redacción ElNueve.com
27 de septiembre de 2022 | 22:35

 Sobrepensar las cosas, “rumiar” verdades heredadas de la matriz familiar acerca de nuestro valor, creernos incapaces o carentes de valía para emprender lo que deseamos, se acoda en una vorágine de pensamiento en espiral, al que sólo nosotros mismos podemos limitar.

Según explica la neuropsicóloga Cecilia Ortiz “los seres humanos siempre nos decimos cosas a modo de palabras que son los pensamientos. Cuando esos diálogos internos son la mayoría de la vez negativa, empieza una gran espiral descendente en el que siento que tengo cada vez menos control de la situación, con lo cual se da lo que se denomina como “la profecía auto cumplida”. Terminando creyendo y envenenando mi cabeza y lo que pienso de mí mismo.

- ¿Hay incidencia de la matriz familiar?

Hay una carga genética, y tiene que ver con familias que tienen esta forma de ver las cosas No es que la persona no pueda, sino la forma de ver y concebir la realidad de esa manera. Hay muchas formas de subestimar o desvalorizar a los chicos desde pequeños de forma reiterada.

- ¿El miedo resulta uno de los componentes internos principales del “no voy a poder”

Tal cual. Si entro a un desafío, o trabajo en modo miedo, termino por fracasar por lo el propio miedo. Si al miedo lo miro y lo transito intentando, pase lo que pase, y sea cual sea el resultado, todo cambia. Lo primero es entender qué me dice lo que estoy sintiendo, y cuestionar esa creencia del “no voy a poder”. “¿Quién dice que no?”. Tengo que hacker lo que me digo.

Sesgos cognitivos implicados en este diálogo

En la mayoría de los casos, nuestro diálogo interno negativo es el resultado de una mala interpretación de la realidad, interpretación la cual es consecuencia de varios sesgos cognitivos, distorsiones que nos hacen percibir la realidad de forma parcial. Entre los sesgos cognitivos que influyen en nuestra forma de interpretar la realidad y, por lo tanto, pueden provocar un diálogo interno negativo están:

 -Magnificación: dar demasiada importancia a un hecho negativo o error

-Minimización: restar importancia a un hecho positivo o capacidad personal

-Catastrofismo: anticiparse a todo aquello que puede salir mal

-Sobregeneralización: sacar conclusiones universales de hechos particulares

-Adivinación: creer que se conoce el porqué de la conducta de los demás

Estos cuatro sesgos principales se asocian con un amplio repertorio de emociones intensas y negativas, que dan lugar a un comportamiento poco ajustado a la situación que los encadena. Si se consigue identificarlos se podrá empezar a frenar al diálogo interno negativo.

 La profesional estuvo con el equipo de Cada Día. Mirá la nota:

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