La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Relativos a la Seguridad Social (UFISES), a cargo de Gabriel de Vedia, denunció a un empleado de ANSES que habría gestionado créditos del programa ARGENTA sin el consentimiento de los beneficiarios, a través de formularios con firmas apócrifas.
Hasta el momento se detectaron al menos siete casos fraudulentos. La persona en cuestión se desempeñaba en una Unidad de Atención Integral (UDAI) Monserrat, en la ciudad de Buenos Aires.
La presentación se realizó luego de la investigación preliminar correspondiente, que surgió a partir de una comunicación a la UFISES de la propia ANSES, fruto de los controles preventivos que allí realiza la Dirección de Control de Créditos y Entidades Externas. Esa repartición detectó inconsistencias en tres casos y solicitó a la Unidad Fiscal especializada que inicie la pesquisa.
Debido a que se trató de varios casos con la misma modalidad, la UFISES amplió la búsqueda y realizó un relevamiento de 78 casos de solicitudes de créditos. Así, se detectaron cuatro casos más, en los que los supuestos beneficiarios desconocieron haber requerido el préstamo. En los siete casos en total donde se detectó la maniobra fraudulenta, por unos $200 mil, fue el mismo empleado quien gestionó el trámite.
La denuncia, por los presuntos delitos de defraudación contra la administración pública, uso de documento adulterado o falso, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles y estafa; ya fue sorteada en el fuero federal. Resultaron asignados para intervenir el Juzgado N°2 y la Fiscalía N°10, a cargo de Sebastián Ramos y Paloma Ochoa, respectivamente.
El programa Argenta
A través de esta iniciativa se brinda créditos a jubilados y pensionados, financiados con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. Hasta 2015, a los beneficiarios se les entregaba una tarjeta con la que podían retirar el 50% del monto otorgado en efectivo, y el resto consumirlo a través de compras en comercios adheridos.
El trámite no permite intermediarios, por lo que los beneficiarios deben asistir personalmente a gestionar el préstamo y a retirar la tarjeta. En la maniobra investigada, dichos requisitos no se cumplieron ya que era el propio agente de ANSES quien tramitaba y retiraba las tarjetas a nombre de distintos destinatarios.
LA UFISES destacó que en la mayoría de los casos el empleado de ANSES registró en los sistemas internos que, entre que las tarjetas ingresaron a la UDAI hasta que supuestamente se entregaron al beneficiario, pasaron unos pocos segundos. Dicha circunstancia es fácticamente imposible, ya que una vez que ingresan las tarjetas, se debe notificar a las personas para que las retiren.